El pasado mes, sobre 400 pingüinos llegaron a las playas de Rio de Janeiro, perdidos en su camino de migración anual a la Patagonia argentina. Se cree en la sobrepesca, la polución y el cambio climático como teorías de los científicos de su llegada a Brasil.
Afortunadamente ciudadanos voluntarios y el Zoo de Niterói, el mayor del estado de Rio de Janeiro, consiguieron salvar a los pingüinos.







