
El Bentley Continental GTC Supersports ISR ha sido presentado en invierno como conmemoración al récord de velocidad del hielo (de ahí ISR= Ice Speed Record) alcanzado por Juha Kankkunen en un tramo congelado del mar Báltico el año pasado, donde logró desarrollar 330 km/h.
Esta versión especial del Bentley es la más potente de la historia de la marca, la más cara jamás comercializada bajo la serie Continental y el convertible más rápido que la compañía ha construido hasta la fecha.
Es también, con diferencia, el más llamativo, presentando gráficos y emblemas llamativos en los flancos y capé en color rojo, más típicos de un Camaro o Mustang que de un coche británico de alta gama.
Las llantas de 20 pulgadas de color negro mate es la opción más discreta, aunque hay opciones más vistosas (y aun más alejadas de la línea Bentley) como rojo (el mismo de las franjas del capó), blanco árctico y gris cuarcita.
Si no tomamos en cuenta el exterior (de sacrilegio para los puristas) podemos sucumbir ante los encantos del twin-turbo W12 de 6.0 litros que ha sido ajustado para producir 631 caballos (10 caballos más que el GTC Supersports de serie).
Esta “bestia” de hielo presenta cuatro ajustes diferentes de suspensión: el más suave ofrece una conducción cómoda para las pistas más cotidianas y urbanas, pero la más firme es realmente adecuada para superficies perfectamente lisas y evita las deformaciones de la posición de la carrocería incluso en las curvas más acusadas.
Incluso a la hora del frenado, la potencia de los discos de carbono-cerámica, forma parte importante de una experiencia de conducción verdaderamente fenomenal.

