¿ Y qué serían las letras sin un aromático y estimulante café? ¿Acaso puede concebirse una tertulia de letras, apoteosis del "Eidos" sin el suave estímulo cafetil?
Letras y café nos trasladan suavemente de la mano al mundo de la palabra, de la Letra, de la comunicación...la comunicación, la inevitable condición de toda existencia viva.
Las letras pueden mostrar los colores, los aromas, los recuerdos, las esperanzas y catalizar el proceso de las emociones hasta transformarlos, tras su paso a través de la razón, en sentimientos. En este sentido, un sentimiento, antes que nada, es una emoción "meditada".
Realmente es posible homenajear al Arte, a través de una de sus hijas, las letras, cuando son inspiradas por Érato, la musa lírica por excelencia, o exhaltar a la acción a los espíritus más apaciguados.

