
La ciudad de Cahokia (Estados Unidos) es un tesoro escondido y olvidado por la mayoría. La revista National Geographic ha querido enmendar esta injusticia recordando su historia en un completo reportaje.
El historiador aficionado Henry Brackenridge fue seguramente el primer blanco en toparse con este municipio en el año 1811. Prácticamente fue una casualidad: “Quedé marcado por cierto grado de asombro, similar a lo que se experimenta al contemplar las pirámides de Egipto. ¡Qué estupendo montón de tierra! Acumular tal volumen debió de costar miles de horas de trabajo, repartidas a lo largo de años”, afirmó más tarde.
Montículos como instrumentos políticos
Pero expliquemos la razón de tanta fascinación: Cahokia está situada cerca de Collinsville, Illinois. Allí podemos encontrar tres tipos distintos de montículos: cónicos, piramidales y plataformas (también llamadas pirámides truncadas). Entre éstas últimas destaca Monks Mound, el montículo artificial más grande de norteamérica.
En 1993 los investigadores Chalfant y Collins concluyeron que esta construcción jugaba el papel de instrumento político cuyo objetivo era intimidar a los súbditos. Los montículos cónicos y piramidales servían como tolas funerarias destinadas a los miembros de la élite y también como puntos de referencia para orientarse. Una excavaciones realizadas en 1972 descubrieron 300 esqueletos humanos, principalmente mujeres jóvenes que habrían sido víctimas de sacrificio.
Ignorada tras su descubrimiento
El descubrimiento de Cahokia no tuvo grandes repercusiones, lo que le causó una gran decepción al mencionado Brackenridge, que incluso llegó a protestar por escrito ante su amigo Thomas Jefferson, por aquel entonces ex presidente de la nación.
¿Cómo es posible que se ignorase esta maravilla arquitectónica? La teoría más creíble sostiene que fue una simple cuestión de racismo. La idea de que los indígenas estadounidenses pudieran construir algo tan distinto y complejo parecía absurda a ojos de los colonizadores. Pensaron que el origen de esta ciudad debía de ser vikingo o fenicio.
Todavía desconocida
Hoy esta misteriosa ciudad es patrimonio estatal protegido, pero el estadounidense medio sigue sin situarla. Una periodista hizo la prueba entre sus amigos en 2010 y ninguno de fuera de San Luis (ciudad de Missouri) conocía su existencia.
Todavía sobreviven muchos misterios sin resolver, ya que no se conservan registros escritos de la vida en Cahokia. Ni siquiera sabemos su nombre es original, sino el atribuido por la tribu Illiniwek , que llegó mucho después de que está ciudad fuera abandonada por sus constructores.
Fuente:Yahoo-noticias,hoy23/02/2011.



