En pocas palabras, no hay palabras ante la muerte. Recientemente perdí a mi padre y hace poco escribí una entrada en mi blog personal sobre algunas necedades que me han dicho. Omito partes que puedan violar las normas del foro:
¿Tienes un amigo, familiar o conocido que acaba de perder a un ser querido y consideras apropiado o te sientes socialmente obligado a decirle algo? Hay muchas formas de manejar la situación, la mayoría de éstas equivocadas. A continuación, una lista que hice basándome en muchas torpezas que me han dicho los siguientes tipos de personas:
El "Biólogo", que cree que con decir obviedades como que "la muerte es natural", "es parte del ciclo de la vida", etc. ya deja de ser algo horrible, doloroso, un gran desperfecto de la naturaleza, y todo está mágicamente bien por señalar ese hecho. A estas personas no les caería mal una clasecita de lógica y prestar atención especial al concepto de falacia naturalista. Natural no equivale a bueno ni antinatural a malo.
El Sabelotodo. No hay otra palabra. Es la persona que nunca ha perdido a alguien muy cercano y te sale con clichés como "déjalo ir, que descanse", "resignación, camarada" y, el peor de todos, "Ánimo!". Cree entender la situación y aunque haya estudiado psicología o psiquiatría, si no ha vivido una pérdida, si no ha caminado en tus zapatos, simplemente no puede comprender por lo que estás pasando.
¿Cómo le pides a una persona que acaba de perder a un ser amado que tenga "ánimo"? Palabras bienintencionadas que provienen de una muy profunda falta de entendimiento de la situación...
El Misionero, que aprovecha -no necesariamente de mala fe- la muerte de tu ser querido para intentar que "descubras a Dios", "aceptes a Jesús como tu Señor y Salvador" o cualquier creencia de la persona en cuestión.
¿Nos gustaría que haya vida después de la muerte? Por supuesto. Pero no lo podemos demostrar, es una mera esperanza.
El Animador, que espera que "pases la página" y hagas planes a futuro y todo y no comprende que tal vez quieras, necesites, sentirte mal un rato, o en ese momento no estés listo para pensar a futuro.
El Que Vive en Eterna Negación, que ya ha perdido a seres queridos y nunca ha lidiado realmente con ello. Esas personas pretenden llevarte al teatro, al cine, platicar de trivialidades, distraerse, todo menos hablar de lo que está en tu mente, y muchas veces cometen el grave error de callarte cuando intentas desahogarte. Creen que te podrán ayudar intentando sacarte de tu proceso, pero lo único que logran es molestar.
El Aparentemente Indiferente, que tal vez porque apenas es un conocido o no sabe cómo tocar el tema pretende que no pasó nada. Yo era así hasta hace poco.
El Buitre... que apenas fallece un familiar busca ejercer mayor influencia o control sobre las personas que más resienten la pérdida.
A excepción del buitre, en todos éstos se puede ver algún nivel de buena intención, pero luego está El Terapeuta, el terapeuta de verdad. Que cree que la psicología o psiquiatría son ciencias exactas como la matemática y que el duelo es un proceso rígido y predefinido, como una ecuación. Te dicen "guarden sus cosas, salgan al cine, no hablen de eso, etc.".
Para ellos es un proceso mecanizado, como cambiarle el aceite a tu coche..
El Protocolario, que se limita a darte "el más sentido pésame" y tal vez un abrazo y nada más. Si no eres cercano a la persona y no estás social o familiarmente obligado a hacer algo más, limítate a esto. Si quieres ayudar, ve el siguiente párrafo.
Finalmente está El Buen Amigo (a), que te escucha sin juzgarte, que no busca que te "animes" o forzar el ritmo en que fluyen tus emociones, que no te calla ni te corta cuando te estás desahogando, que te hace plática sobre otros temas en la medida en que tú quieras. Sólo he encontrado a una persona así.

