LANCELOT escribió:Somos animales sociables por naturaleza, si lo pensamos detenidamente, la soledad va en contra de nuestra propia esencia, y, podemos hablar de tantas clases como personas y estados de ánimo diferentes, podamos encontrar.
Personalmente, he llegado a la conclusión de que, más que agradarme estar solo, lo que soy es un estúpido huraño y egoísta: en mi vida cotidiana, vivo rodeado de gente, proveedores, clientes, empleados, familia… sin embargo, me sorprendo a mí mismo deseando, no quedarme solo, sino que se esfume quien está a mi lado en ese momento.
Supongo que todo es cuestión de perspectiva, por que… ¿Quién puede asegurar que el deseo de estar solo no es sino el odio hacia los demás, o hacia la compañía de los demás?
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Estoy muy de acuerdo contigo, cada día me vuelvo + huraña e inaccesible, y ello afecta a mis amistades y familia evidentemente. Pero deben de respetarme puesto que quien tiene que vivir conmigo soy yo misma
Quizá sea producto de ese "odio" a la compañía de los demás, simplemente la resignación de no encontrar personas que realmente congenien conmigo, o miedo a que me fallen + pronto o + tarde, a la vez que me estoy volviendo tan exigente que a veces no me aguanto ni a mí misma











