

Está claro que si te gastas el millón de euros que cuesta comprar un Bugatti Veyron, el automóvil más caro del mundo, no es que tengas problemas para llegar a fin de mes. Pero, aún así, cualquiera que se plantee comprar un coche nuevo debería analizar el presupuesto anual en mantenimiento.
Y, cuando se trata del vehículo más caro del mundo, está claro que el mantenimiento está a la altura de las circunstancias. Para empezar, todos los Veyron deben pasar por una revisión anual que no solo consisten en el "tradicional" cambio de aceite, sino que los concesionarios de Bugatti revisan todos los puntos estructurales y de seguridad que garantizan que el coche seguirá respondiendo a la perfección a su velocidad máxima (400 km/h).
Y la revisión lo vale, ya que los dueños del Bugatti Veyron salen del taller con 15.000 euros menos cada vez que tienen que realizar cualquiera de estas operaciones. Dicen los entendidos que la revisión anual del Veyron cuesta ocho veces más que la de un Ferrari Enzo.
Neumáticos de lujo
Está claro que las experiencias de conducción que ofrece el Bugatti Veyron desgastan mucho más los neumáticos que cualquier uso más moderado. Por eso, el coche más caro del mundo necesita un cambio de cubiertas cada ¡¡¡4.000 kilómetros!!! Aunque te sobre el dinero, esta es una poderosa razón para reservar el Veyron para las ocasiones especiales y usar otro coche para los desplazamientos diarios.
Y la cosa no acaba aquí, ya que cada cuatro cambios de neumáticos hay que desembolsar la friolera de 36.000 euros por las operaciones especiales de mantenimiento y sustitución de las ruedas y neumáticos.
Imposible de asegurar
Los jeques y magnates que figuran entre los orgullosos propietarios de un Bugatti Veyron contarán con contactos y recursos de sobra para asegurar este coche, pero el resto de los mortales suelen quedarse momentáneamente sin respiración al conocer el precio del seguro: más de 30.000 euros al año.
Además, el privilegio de conducir un Veyron supone también un jugoso ingreso para las arcas municipales en forma de impuesto de circulación que, en algunos estados de Estados Unidos, puede llegar a suponer unos 36.000 euros al año.
Balance final
Sumando y sumando, mantener un Bugatti Veyron puede salir por unos 100.000 euros al año, una cifra no apta para débiles de corazón y mileuristas. Y todo ello sin tener en cuenta lo que bebe en gasolina el coche más caro del mundo, que no destaca, precisamente, por la economía en el apartado del consumo.
Y es que, visto lo visto, el Veyron es el coche más caro del mundo por partida doble, ya que los que mantengan esta joya en su escudería durante diez años, habrán gastado un total de dos millones de euros, 200.000 euros al año, por el privilegio de disfrutarlo.
Fuente:Yahoo-coches,Abril 2011.





