Comida de negocios, cenas románticas, de cumpleaños, la nevera vacía… Son muchas las ocasiones para comer fuera. Pero el ambiente y la multitud de opciones a menudo nos empujan a ponernos las botas, y no precisamente a base de los alimentos adecuados… ¿Qué hacer?
Ojos con las salsas
Los menúes de la mayoría de los restaurantes proponen multitud de entradas, platos principales y postres, lo que facilita la elección de las preparaciones menos calóricas.
•Entrada: reemplaza los platos con mayonesa o los embutidos por las ensaladas ligeramente aliñadas o las crudités.
•Plato principal: opta por las carnes a la plancha o los pescados más que por los platos con salsas. Evita las patatas fritas como guarnición; la pasta, el arroz y las patatas asadas o al horno, siempre en raciones razonables, son alternativas más saludables.
•Postre: no sucumbas a los pasteles ni a la crema pastelera. Pide mejor una fruta o una macedonia.
•Alcohol: si tomas un aperitivo, evita o limita el alcohol. Una copa de cava o un vaso de vino para brindar es más que suficiente. Pero prohíbete los alcoholes fuertes como el whisky. Si tienes la posibilidad, elige un zumo de frutas o de tomate o, simplemente, agua. Durante la comida, no tomes más que un vaso de vino.
Puedes, igualmente, pedirle al camarero que te cambie la guarnición o que sirva la salsa aparte. Si es un restaurante de calidad estos pequeños gestos no suscitarán problema alguno. También puedes elegir dos entradas en lugar de un plato principal.
Restaurantes especializados: un truco útil
¿Quieres explorar nuevas gastronomías? Opta por los restaurantes exóticos, allí podrás limitar los aportes calóricos.
Pizzerías: elige la adecuada
Las pizzerías son un valor seguro cuando salimos fuera. Sin embargo, es mejor no abusar mucho de ellas porque la pizza, ya lo sabes, tiene mucha grasa. En cualquier caso, es mejor elegir una con verduras que ¡la cuatro quesos!
Eventualmente, puedes compartir una pizza individual entre dos y completarla con una ensalada. Si no, elige un pasta, con salsa de tomate (boloñesa) mejor que con nata (carbonara). ¡Olvídate de las lasañas y los canelones!
Plato
Valor energético por 100 g
Pizza margarita
203,5 Kcal
Canelones
205,4 Kcal
Lasaña
143,6 Kcal
Osobuco
118,3 Kcal
Hamburguesa, ¿alguien dijo ligera?
Al contrario de lo que solemos pensar, comer ligero en un restaurante fast-food ¡es posible! Puedes, por ejemplo, pedir una hamburguesa simple o con queso y acompañarla de una ensalada, una macedonia y agua. Si prefieres una bebida azucarada, pide una gaseosa light. ¡Las patatas fritas quedan prohibidas!
Plato
Valor energético por 100 g
Hamburguesa de carne
293,1 Kcal
Patatas fritas
270,2 Kcal
Nuggets de pollo
242,9 Kcal
Hamburguesa de pescado
218,7 Kcal
Restaurante chino: ¡usa los palillos!
En los restaurantes chinos la oferta de platos es amplia, lo que facilita evitar el exceso de calorías. De manera general, abstente de pedir fritos y vuélcate por los alimentos hechos al vapor. También puedes elegir una ensalada de pollo o de gambas, pidiendo que te traigan el aliño aparte, así podrás dosificarlo.
Es mejor el arroz blanco que el tres delicias; de postre, fruta. Y siempre que puedas utiliza los palillos, permiten comer más lentamente, dándole al organismo tiempo para que se sienta saciado.
Plato
Valor energético por 100 g
Gambas al estilo chino
318,8 Kcal
Cerdo al estilo chino
247,3 Kcal
Pato laqueado
188,5 Kcal
Arroz tres delicias
143,4 Kcal
Arroz blanco
116,2 Kcal
Pollo al estilo chino
97,6 Kcal
Restaurante indio: ojo con el curry
Si te gustan las especias, seguro que ya has estado en un restaurante indio. Sin embargo, en estos establecimientos también hay que vigilar las calorías. Opta por los platos Tikka, es decir, a la plancha, o los Tandoori, marinados en salsa de yogur espaciado. Atención, los platos con curry suelen ser grasos. Otra alternativa saludable son los platos vegetarianos.
Plato
Valor energético por 100 g
Samossa
308, 6 Kcal
Pollo al curry
164,7 Kcal
Ternera al curry
129,6 Kcal
Sea cual sea el restaurante al que vayas, intenta no comer raciones desmesuradas. ¡Y no olvides que estás allí para pasar un rato agradable!



