El bilbaíno que nunca ha echado una cana al aire y le pide consejo a su padre en víspera de su boda (con acento vasco):
-Aita (papá), ¿me puedes dar algún consejo para mi primera noche de bodas?- Pregunta el novio con grandes nervios. Y el padre, que es perro viejo, le responde con tranquilidad:
-Lo primero, tienes que decorar la habitación con alguna mariconada. Unas velas encendidas y algún trapejo rojo colgado de la lámpara debería vastar.
-¿Qué más padre?
-Cuando subas con ella la lanzas a la cama y le arrancas la ropa hasta dejarla desnuda.
-¿Y ya está?
-No hijo. Entonces te echas a su lado y te cascas una paja, porque los vascos, ante todo... ¡SOMOS INDEPENDIENTES!












