El marinero vuelve del fondo del mar y hacia la orilla se acerca, porque de allí se ha despedido de una sirena. De una sirena que le hizo tanto enamorar.
Ya sin pena y sin gloria, el marinero, no quiere volver mas a la mar, porque solo hace pensar, que si la volviera a ver, su corazón se volvería otra vez a enamorar.




