El grupo británico de humoristas Monty Python se burló de él en una famosa escena cómica que proporcionó la fama definitiva al término: cuatro vikingos leen un menú que ofrece muchos platos pero todos contienen SPAM y empiezan a gritar la palabra: "¡Al rico SPAM!". De ahí la asociación con una cosa abundante que nadie quiere, como el correo electrónico “basura” que llega masivamente a nuestros buzones, el spam.




