Pocas cosas arruinan tanto un look impecable como los cercos de sudor. No importa que sea sobre la alfombra roja o en el banquillo (quién no recuerda a Camacho...), los cercos de sudor son uno de los peores enemigos de la imagen personal. Y no tienen por qué aparecer necesariamente bajo los brazos, aunque es su sitio favorito... A veces lo hacen en otras zonas, con un resultado aún peor; como le ocurrió a la actriz Katherine Heigl, guapísima en esta foto hasta que bajas la mirada a la altura del pecho...
Y es que cualquier zona del cuerpo en la que haya pliegues es susceptible de provocar esos antiestéticos cercos: axilas, pecho, trasero... ¡y michelines! Aunque también pueden aparecer de forma generalizada, como los que luce Jack Nicholson jugando al golf. ¡Argg!
Aún así, junto con las palmas de las manos y las plantas de los pies, las axilas son la zona del cuerpo en la que más glándulas sudoríparas hay, por lo que es lógico que suelan ser las más visibles.
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Hoy en día tienes a tu disposición todo tipo de productos para evitar estos antiestéticos cercos de sudor, que van desde los antitranspirantes de toda la vida (ojo: no desodorantes, son dos productos distintos, aunque hay desodorantes antitranspirantes) al bótox, el más eficaz, del que ya hablamos hace unos meses. Pero también hay pequeños trucos para evitar en la medida de lo posible la sudoración excesiva:
- Utiliza un gel de ducha o un jabón antibacteriano, para evitar la proliferación de bacterias en la zona que favorecen la producción de sudor.
- Tras la ducha, sécate muy bien las "zonas críticas", que no quede ni rastro de humedad. Una axila húmeda es el campo de cultivo perfecto para las bacterias.
- No te apliques crema hidratante u otros cosméticos en las zonas más propensas a sudar (en especial en las axilas).
- No cometas el error de pensar que con utilizar un desodorante estás dejando a raya el sudor: ¡nada de eso! Los desodorantes sirven únicamente para "camuflar" el mal olor del sudor, pero son los antitranspirantes los que, al taponar los poros de forma temporal, evitan la producción excesiva de sudor. Por cierto: si tienes la piel sensible, no utilices antitranspirantes a diario, ya que algunos de sus componentes pueden irritarla.












