Plato escribió:El superhombre en la filosofía de Nietzsche es una, grotesca quimera, y en ello tuvieron mucho que ver las concepciones de su tiempo, de las que contagió a su exaltada y ensoberbecida imaginación...
Nietzsche, se impresionó por la figura del héroe romántico y quedó fascinado con los conceptos eugenésicos de Sir Francis Galton y la búsqueda de una raza humana mejorada mediante la selección de los recién nacidos... y no olvidemos que también defendía (en su idea del "superhombre) el "sistema griego de los dos estratos sociales": uno minoritario dedicado ocio cultural, y el otro mayoritario, el de los esclavos, a los cuales ponía bastante mal.
Exacto, es una grotesca y optimista versión del ser humano la que propone Nietzsche (que repito, no estoy de acuerdo con sus ideas aunque las admire). Usted y yo hemos convenido que la duda era quizá lo que más define a un filósofo, y no se puede negar que este hombre dudó de todo aquello que se consideraba correcto en su época, y aún más, fue un iniciador de la hermenéutica más allá de lo explícito.
Pero Nietzsche no creía (por lo que he leído de su obra, que no es toda, y por tanto me disculpo si yerro) en la supremacía biológica (aunque en su obra "Genealogía de la moral" pueda parecer así al comienzo, creo que la duda se disipa con lo explicado al final de la misma), sino de carácter. Este sistema oprimía a la mayoría, sin duda, existía la "moral de esclavos" y la "moral de señores", de nuevo, me reitero en que no defiendo sus ideas, en ningún modo. Simplemente, las admiro en cierto grado por su fundamento: la duda de lo existente, y el valor para construir de forma individual.
Mi más cordial saludo, Plato.
Pero Nietzsche no creía (por lo que he leído de su obra, que no es toda, y por tanto me disculpo si yerro) en la supremacía biológica (aunque en su obra "Genealogía de la moral" pueda parecer así al comienzo, creo que la duda se disipa con lo explicado al final de la misma), sino de carácter. Este sistema oprimía a la mayoría, sin duda, existía la "moral de esclavos" y la "moral de señores", de nuevo, me reitero en que no defiendo sus ideas, en ningún modo. Simplemente, las admiro en cierto grado por su fundamento: la duda de lo existente, y el valor para construir de forma individual.
Mi más cordial saludo, Plato.










