
Es un proceso altamente tecnológico, pero en el que también intervienen grandes dosis de pericia y creatividad del ingeniero a la hora de desarrollar nuevos compuestos. Así, la alquimia y la tecnología se unen en la búsqueda de la rueda perfecta.
Los neumáticos son un producto altamente tecnológico y con un gran componente de innovación. Las ruedas que calzan los coches de hoy en día no tienen nada que ver con las de hace una década, y es que la industria no deja de investigar para desarrollar nuevos neumáticos y compuestos que mejoren la seguridad, aumenten la duración de la rueda o reduzcan el consumo de combustible del automóvil.
Pero, ¿cómo se inicia el proceso de diseño y fabricación de un neumático? Aunque no lo parezca, es una operación muy parecida a esos juegos de niños de química en los que se mezclan componentes con el objetivo de obtener una fantástica reacción.

Componentes del neumático
El compuesto negro que da vida a los neumáticos está formado por más de 200 compuestos diferentes, procedentes de una gran variedad de materias primas, que se agrupan en cinco grandes apartados:
" Caucho natural: es la base fundamental de la rueda.
" Caucho sintético: conforma la estructura y facilita el tallado del dibujo.
" Negro de carbono y sílice: refuerzan el compuesto y evitan el desgaste.
" Cables metálicos y textiles: proporcionan la estructura interna que da forma a la rueda.
" Compuestos químicos: se combinan para obtener características particulares, como mejor agarre o una baja resistencia a la rodadura.
Los ingenieros especialistas en neumáticos mezclan en una máquina (como si fuera una olla o una thermomix) los distintos ingredientes principales y los van aderezando con distintos estabilizantes, antioxidantes y otros compuestos como el que añade especias a una receta tradicional.

La máquina mezcla y tritura miles de veces. Al igual que con los platos de la abuela, no solo influyen los ingredientes, sino también la temperatura, la velocidad de batido, el número de triturados, etc.
Una vez logrado un compuesto satisfactorio para los objetivos que se habían planteado el proceso vuelve a comenzar una y otra vez con el objetivo de optimizar todas las propiedades del compuesto que dará vida a un neumático único en su especie.
Procesos productivos
Una vez lograda la fórmula magistral, el proceso se traslada a las grandes líneas de producción de las fábricas de neumáticos, donde se asientan distintos compuestos sobre una base textil y se refuerzan con cables de acero y otros tejidos para reforzar la estructura, mejorar su resistencia y empujar el caucho, literalmente, contra el asfalto.
El último paso en la fabricación es el vulcanizado. Una vez montadas y aseguradas las distintas capas, el neumático se introduce en una prensa en la que unos moldes calentados a más de 300 ºC tallan el particular dibujo de la banda de rodadura de cada neumático, otro aspecto que también requiere grandes dosis de estudio e investigación.
Fuente:Yahoo-motor,el 30/03/2011.



