Josep Vergés Matas, editor de la revista Destino, padre del escritor y también editor Josep C.Vergés, que estaba muy bien informado, explicó a su hijo algunos secretos del violento desacuerdo de Franco con Hitler en Hendaya tal como se explica en la obra Els papers de la Gestapo y ha sido reportado recientemente en un programa de Televisió de Catalunya. Las discrepancias entre ambos dictadores - que han pasado a la Historia por la célebre frase de Hitler: entrevistarse con Franco es peor que ir al dentista a que te arranque las muelas... no era un poco creíble reparto de África, si no la Solución Final de los catalanes.
La Sicherheitsdienst de la Gestapo, el espionaje de la policía política de Adolf Hitler, montó en 1937 la operación conocida como Papeles de Salamanca: 200.000 kilos de documentos robados a los catalanes y guardados en el Hospicio de Niños de la calle Gibraltar del Cuartel General de Franco.
El historiador Paul Preston ha destapado que el coronel de las SS Heinz Jost, condenado a muerte en el Juicio de Nüremberg, diseñó ésta limpieza étnica de España.
El Führer no se atrevió a deportar a los catalanes al Norte de Africa como precio de sangre de su aliado para entrar en la guerra como era deseo de Franco. Para la retorcida mente de Hitler una cosa era hacer desaparecer"¡ a judíos en el III Reich y en los territorios ocupados por la Werhmacht y otra, deportar a un pueblo europeo a Africa porque se lo pidiera el judío converso de Francisco Franco Bahamonde.
Franco no entendió la psicología de los nazis: los crímenes se hacen de escondidas y no a la luz del día. El modelo nazi de persecución no era otro que el sangriento exterminio de los judíos que culminó en el Holocausto. Tres millones de catalanes, TODOS, estaban fichados. Incluso los requetés catalanes del Tercio de Nuestra Señora de Montserrat que lucharon con Franco. El cuñado de Ramón Serrano Suñer encargó al amigo de la família Marcelino Ulibarri, el saqueo. Éste, después, presidiría el tribunal de represión encargado de las penas de muerte en Catalunya. Sólo en el lugar conocido como El Camp de la Bóta, en Barcelona, hoy tapado por el Fòrum de les Cultures, se fusilaron 14.00 catalanes. Todos los archivos de las administraciones y la producción cultural en lengua catalana - ingente - que no fue destruída durante los combates de la Guerra Civil fue llevada a Salamanca o convertida en pasta de papel.



