
A mí sinceramente es de las que menos me gusta, pero por la fuerte represión que hubo en cuanto a la ciencia.
Un día leyendo el muy interesante descubrí, que en la Edad Media las mujeres expulsaban sus excrementos sin sacarse el vestido detras de las cortinas (de hecho, no había baños en los palacios de la Edad Media por poner un ejemeplo, el de Versalles), y luego los sirvientes pasaban a recogerlo. Asi que busqué información y he econtrado lo siguiente:
Para evitar el olor que desprendían los cuerpos humanos, las damas comenzaron a utilizar abanicos con mucha frecuencia, y quienes tenían suficiente poder eran abanicados. Hacía frío, y no había agua en las habitaciones así que lavarse era poco común.

Las bodas se solían celebrar en Junio, porque el pirmer baño del año era en Mayo. Aún así el olor era considerable, y la novia solía llevar un ramo de flores para evitar el olor.
Los baños se realizaba en una bañera de agua caliente, primero se bañaba el padre, luego el resto de hombres por orden de edad y luego las muejres. Los niños y bebés eran los últimos, y supongo que el estado del agua cuando llegasen a su turno no sería demasiado cristalino.
Los protestantes y católicos repudiaban las tentaciones de la carne y evitaban poner su piel en contacto con agua y jabón. Aunque las instalaciones de fontanería 2000 años antes llegaron a ser suficientemente complejas eran escasas, o inexistentes en los grandes palacios. En el año 1589, debido a la costumbre de hacer las necesidades reales en el lugar donde uno se encontrase (como el caso de las cortinas), la corte real inglesia hizo la siguiente advertencia en palacio:
Los libros de etiqueta tenían recomendaciones como:
“Si pasas junto a una persona que se esté aliviando, debes hacer como sí no la hubieras visto.”
En algún periódico llegó a publicarse
“París es un lugar odioso. Las calles huelen tan mal que no es posible salir... La multitud de personas en la calle produce un hedor tan detestable que no puede soportarse.”
Un cordial saludo














somos así de tontillos, pero ahora estamos en un buen punto la gente común. Sin embargo despunta de nuevo un cierto desenfreno y -oh casualidad- renancen con fuerza las enfermedades venéreas....







