
El ingenio español brilla en el puesto 12 del 'ranking' mundial de patentes, pero se apaga al comercializar las innovaciones, muchas de las cuales no ven la luz aunque cosechen grandes premios internacionales.
Pendientes de recorrer esa travesía del desierto están algunos artilugios españoles sorprendentes, que han hecho podio en los últimos años en el Salón Internacional de Inventos de Ginebra. Algunas soluciones 'made in Spain' como las que siguen:
Lentes protectoras. Un filtro óptico para lentillas -graduadas o sin graduar- contra los efectos negativos de la exposición a la luz natural o artificial. Una innovación merecedora del premio al mejor invento relacionado con la salud en el Salón de Ginebra de 2009, y que recogió la doctora Celia Sánchez Ramos, propuesta ahora para el Príncipe de Asturias por su contribución en 2010: un sistema de identificación de personas mediante biometría ocular, a través de los ojos.
Elevacam. Se trata de una 'revolución' que algunos han comparado con la lavadora, pues el elevacam evita tener que agacharse para hacer la cama, una tarea doméstica ingrata y que puede volverse imposible al padecer una hernia discal, como le sucedió a la mujer de José Manuel Martín, el inventor de este sistema de elevación mecánica.
Chupete aromático. Con aceite esencial de romero o de pino, esta revolucionaria goma permite a los bebés respirar mejor si tienen cogestión nasal. La ocurrencia le ha valido este año una medalla de oro en Ginebra al valenciano Francisco Javier Garcés.
Caldera solar. Una máquina de calor desprovista de cualquier elemento eléctrico que cuenta con el mejor reclamo comercial imaginado por su creador, el barcelonés José María Torrens, que obtuvo el primer premio en la 39 edición de la Feria de Inventos de Ginebra, celebrada el pasado abril.
Cry translator. La máquina del ingeniero Pedro Barrera, capaz de hacer un correlato entre los sonidos y los estados anímicos de una persona o de un animal, dejó boquiabierto el año pasado al jurado de Ginebra, que concedió un oro a esta tecnología que identifica el llanto de los bebés sobre la base de cinco estados emocionales o fisiológicos: hambre, sueño, malestar, estrés o aburrimiento.
Huerto sin tierra. La idea de cultivar sin tierra, utilizando solo agua, la lanzaron este año las estudiantes alicantinas Lorena Pérez y Sofía Clemente. El jurado del Certamen Internacional Don Bosco pronosticó recorrido comercial a este sistema de cultivo ideal para azoteas, pues permite tener 25 plantas donde antes solo cabían seis.
Cubípodo. Patentada por la Universidad Politécnica de Valencia, y explotada ahora por la empresa SATO (Grupo OHL), el cubípodo es una pieza de escollera artificial con la mejor respuesta encontrada hasta ahora para el oleaje. De ahí que haya triunfado este año en el certamen de Ginebra.
Léxico universal del color. En la 38 edición del Salón de Ginebra, Jaime Santana defendió con éxito su nomenclatura internacional del color: "Cuando una persona en España quiere definir un color específico en China o en Suiza, es más sencillo decir 'quiero que me hagas un color del grado 60 con 6,6 unidades de SAN [de Santana, su apellido]'.
Sábana inmovilizadora. Registrada por la asociación Club de Inventores, se trata de una de las ocurrencias españolas más llamativas. Similar a una sábana bajera pero ajustable, incluye chaqueta (en manga larga o corta) que se adapta a la anatomía de un niño o de un paciente con necesidades especiales. El producto lo firma el industrial Félix Zubizarrreta.
Aparcamiento comunitario. Con la perspectiva del auge del coche eléctrico, el barcelonés David Sánchez presentó este año en el Certamen Internacional Don Bosco su sistema para recargar vehículos eléctricos mientras sus propietarios duermen, aprovechando la reducción de la tarifa nocturna e iniciando el trabajo por los vehículos más descargados.
Congelador solar portátil. Se trata de un artilugio que aprovecha la energía solar para producir frío, y añade la posibilidad de desplazamiento. Su utilidad parece máxima para facilitar las campañas sanitarias y la vacunación en los países pobres, donde es difícil conservar las medicinas por la falta de combustible. Y también, como apunta su creador, Fernando Correa, en la ciudad, pues a modo de carrito 'hot dog' podría hacer las veces de un puesto de helados.
Los inventos españoles expuestos se cuentan entre los mejor colocados para engrosar ese 5% de patentes materializadas finalmente en productos. Un sueño que todo inventor alcanza siendo realista al percibir las necesidades cotidianas de la gente.
Fuente: YahooFinanzas,el 04/05/2011.
P.D. Los españoles no solo follam... y vemos futbol,vale?.







