Hasta donde sé, nuestro esqueleto, que forma parte de nosotros y de nuestra existencia, sigue existiendo a lo largo del tiempo, descomponiéndose si no se dan las condiciones necesarias de preservación o preservándose si éstas sí se dan. Las personas siguen existiendo en tanto su cuerpo sigue siendo material. En cualquier museo podemos ver fósiles humanos que pertenecen a personas muertas pero que siguen existiendo. De hecho, actualmente con los medios que disponemos podemos hasta reconstruir cómo era el rostro del fallecido.
Por ejemplo, éste es el cráneo llamado "Miguelón" recuperado en Atapuerca. Falleció hace 500.000 años pero su muerte no supuso que dejara de existir hasta el punto de que ésta puede ser una reconstrucción factible de su rostro.








