
De los muchos regalos que nos brinda la naturaleza, debemos dedicar un especial interés a una fruta aromática y de sabor dulce, cuya importancia es tal que un color lleva su nombre: la naranja.
Su nombre científico es Citrus sinensis Osbeck y crece en muchas variedades alrededor del mundo. Aunque es mejor en ayunas, se puede comer en cualquier momento del día y su acción en nuestro organismo se da a través de inigualables beneficios:
Su acidez ayuda a bajar de peso quemando grasas acumuladas y excesivas en los músculos. Para tal fin tomar un litro de zumo recién exprimido en ayunas y esperar un hora antes de probar bocado. No colar el zumo.
Es antiséptica: su jugo desinflama las encías, cicatriza las aftas bucales, limpia las encías, descongestiona y desinfecta la garganta y amígdalas de bacterias y residuos. Por esta misma función antiséptica, depura el sistema excretor ya que remueve los desechos acumulados en los intestinos.
Gracias a su concentrado nivel de potasio, es un diurético excelente, fortaleciendo las funciones renales y más aun cuando existe alguna infección.
Por la vitamina que contiene, es un aliado invaluable para prevenir y curar los resfríos y otras enfermedades respiratorias.
Ayuda a asimilar el hierro.
Además purifica la sangre, el hígado y limpia la piel; cura infecciones; baja la fiebre y fortalece el sistema inmunológico, entre otras muchas bondades de esta fruta.
Por último las naranjas -debido a la acción combinada de potasio, magnesio y vitamina C- tomadas como zumo en ayunas es un potente vigorizante y antioxidante de todo el organismo que dará una sensación de alegría a lo largo del día.
Fuente:http://ensana.com/alimentos/










Me gustan mucho!! Las que todavía no he visto en las tiendas son las sanguinas, pero estoy deseando que lleguen








y soy una crack.
Porque mira que he recorrido fruterias y mercados y todas son por el estilo.