
¿Quién no se ha equivocado alguna vez al mandar un correo electrónico? Descuidos como escribir mal una dirección, despedirse de una forma coloquial cuando no procede, o dar mil patadas a un diccionario en un texto de cuatro líneas son errores de los más frecuentes.
En el artículo de hoy, repasamos los fallos más comunes a la hora de utilizar este fantástico invento.
1. No repasar lo escrito
La inmediatez del e-mail y la vertiginosa vida moderna, hacen que muchas veces escribamos los correos a la velocidad de la luz. Esto implica errores de bulto, ya sea de ortografía, de gramática o de contenido. Merece la pena volver a leerse lo escrito con ojos críticos en busca de fallos de este estilo.
O aprovechar la tecnología: existen diferentes correctores ortográficos para los programas que utilizamos para navegar por Internet, como este diccionario de español para Mozilla Firefox. Funciona como el corrector ortográfico de cualquier procesador de textos, pero en Internet: subraya en rojo las palabras que hayan sido escritas de forma incorrecta, y las corrige si pulsamos sobre ellas con el botón derecho de nuestro ratón.
Otra idea es escribir primero el texto en un programa tipo Word, ver si está correctamente escrito, y después, pegarlo en la caja de texto de nuestro correo electrónico.
2. Utilizar expresiones coloquiales
Si estamos enviando un correo con nuestro currículo adjunto para pedir empleo, no es nada recomendable despedirse utilizando expresiones como "besitos" o "abrazaco". Los responsables del proceso de selección pueden descartarnos por detalles así. Mejor mantener la seriedad y despedirse con un escueto "saludos cordiales".
También hay que estar atento a utilizar los signos de exclamación de forma adecuada: en español, siempre hay que abrir la frase con uno, y cerrarla con otro. Lo mismo para las abreviaturas: no estamos mandando un sms y no nos van a cobrar más si utilizamos más caracteres, así que mejor escribir "que", con todas las letras, en vez de "q".
3. Equivocarse con el destinatario
Un error que suele ser fatal. Si estamos criticando a alguien, nuestro subconsciente puede hacer que escribamos ese e-mail lleno de improperios a la persona que ha sido objeto de nuestros dardos. Pero tampoco hay que acudir a explicaciones freudianas: los sistemas de predicción de texto en las cajas de destinatarios (que permiten el que con tan sólo escribir la primera letra de una dirección de correo, nos muestre toda el nombre del contacto, y nos permite ahorrar tiempo), puede hacer que nos equivoquemos y cometamos dicho tropiezo.
Lo ideal, como siempre, es tomarnos dos segundos para comprobar si estamos mandando el e-mail a la persona correcta. Un amigo perdió su trabajo al quejarse ante sus compañeros de los abusos de su jefa, sin darse cuenta de que la dirección de esta estaba incluida en la caja de destinatarios.
4. Cuidado con los archivos adjuntos
Al adjuntar un documento, lo normal es que se despliegue un menú con el nombre de muchos archivos. Si no tenemos cuidado, podemos equivocarnos y enviar algo que jamás queríamos que viese el destinatario del e-mail.
Se conocen casos de fotografías íntimas enviadas a directivos de empresas por error, al querer adjuntar un gráfico de ventas. Lo recomendable es ordenar con esmero nuestro escritorio, y utilizar varias carpetas diferenciadas para no cometer este error: una carpeta llamada "trabajo" y que sólo contenga archivos relacionados con nuestro empleo, evitará que enviemos una foto de nuestras vacaciones a nuestro jefe.
5. Las listas de correo
El correo electrónico es una fantástica forma de estar en contacto con nuestros amigos entre semana. Si creamos con ellos una lista de correo (cadenas de mails con varios destinatarios) es fácil equivocarse e incluir a alguien que no debería estar. Si en esa cadena de amigos, mandamos una imagen con el último descuido de alguna celebridad tipo Paris Hilton, y hemos tenido la desgracia de incluir a nuestro jefe, él puede ver cómo nos tocamos las narices en horario de trabajo. Al igual que ocurre con el punto 3, es mejor tomarse unos segundos para comprobar a quién le estamos mandando los mails.
Fuente: Yahoo-tecnologia,el 17/03/2011.
Curiosidades sobre el correo electrónico

Lo utilizamos prácticamente todos los días por temas de trabajo. Felicitamos los cumpleaños a través de él. Desde principios de la década de los 90 del siglo pasado, se ha merendado al correo tradicional, al fax, y nos ha evitado realizar llamadas de teléfono. Hablamos del correo electrónico. En la actualidad, sufre del acoso de las redes sociales, que le intentan arrebatar el cetro de herramienta estrella de la comunicación entre usuarios de ordenadores. Pero de momento, sigue siendo el rey. Un rey que tiene muchas curiosidades.
El primer e-mail
Como por ejemplo, no se sabe el contenido del primer e-mail mandado de la historia. Sí quién lo mandó: Ray Tomlinson, un ingeniero (como no) del Instituto de Tecnología de Masachusetts (MIT). Tomlinson trabajaba en 1971 en una empresa llamada BBN que se encargaba de la puesta en funcionamiento de ARPANET, una red militar de telecomunicaciones que finalmente se convirtió en el Internet que todos conocemos.
Tomlinson recibió el encargo de crear y probar un sistema de comunicación de texto entre cuentas de diferentes lugares, e inventó el e-mail. Y no sólo eso, él fue el que decidió que la arroba fuera el símbolo que separase el nombre del destinatario del servidor al que pertenecía. Lo malo es que este ingeniero no se acuerda de cuál fue el contenido del primer correo electrónico de la historia. Seguro que un Power Point de gatitos, no.
Hace 20 años
El primer correo electrónico enviado desde el espacio se mandó en 1991, desde un ordenador portátil de Apple, y probando el servicio Apple Link (una especie de programa parecido al actual Outlook). Se hizo desde el transbordador espacial Atlantis y el contenido fue: "¡Hola Tierra! Saludos de la tripulación STS-43. Este es el primer mensaje Apple Link desde el espacio. Lo estamos pasando genial, me encantaría que estuvierais aquí... Hasta la vista, baby... ¡Volveremos!". La última frase era un homenaje de los astronautas a la película Terminator 2, que se estrenó ese año en Estados Unidos.
Términos curiosos
Otra curiosidad es el origen del término "spam". Este era el nombre de una marca de carne enlatada de los años 30 del siglo pasado. Los cómicos Monthy Python, un grupo que practicaba un tipo de humor muy del gusto de los informáticos, se burlaba en sus sketches de cualquier anuncio publicitario definiéndolo como "spam". Así que los programadores adoptaron este nombre para definir cualquier tipo de publicidad molesta.
Respecto al término "arroba" también es curioso señalar sus diferentes significados dependiendo del idioma: en holandés, significa "cola de mono"; en italiano, "pequeño caracol"; y en sueco, "trompa de elefante".
Correo Yahoo!, líder en Estados Unidos
La compañía de correo electrónico que más usuarios posee en Estados Unidos es Yahoo! Mail: 106 millones de usuarios únicos (casi el 25 % de la población de este país), más del doble que el siguiente en la lista (Hotmail, con 47 millones) y casi el triple que el tercero (Gmail, con 37 millones de usuarios únicos).
La contraseña más popular
Aunque parezca mentira, el password más utilizado para acceder a las cuentas de correo en todo el mundo es la siguiente: "123456". Así que si alguien posee esa contraseña, que la vaya cambiando, porque será la primera opción que alguien pruebe para tener acceso de forma ilegal a nuestro e-mail.
Fuente:Yahoo-tecnologia,el 17/02/2011.






¿En serio? No sabía que esas contraseñas se usaran...normal que trolleen tanto...
aunque en el caso del e.mail, una vez lo envías, ya no hay marcha atrás
sobretodo cuando un amigo escribe cariñitos a su novia y me llega a mí, en ese momento toca otro Maximum Trolling 

