
Fernando Alonso y Felipe Massa levantaron el telón a eso de las 10.06 horas, ante la mirada vía web del universo de la F1. Mientras la calle de acceso a Maranello seguía adornada por la inesperada nieve, el salón de la factoría italiana mostraba al mundo las facciones del nuevo bólido: el 'F2012'. Un bautismo sin los traumas ni las florituras del año pasado -donde se quiso homenajear los 150 años de la unificación italiana-. 'F2012' sin más, la metamorfosis del llamado 'proyecto 663'. Aunque estéticamente el recién nacido no ha sido de los más agraciados, confirmando ese diseño agresivo y novedoso que la 'Scuderia' lleva vendiendo desde el pasado verano. Un nuevo morro con un pequeño y sorprendente escalón de escaso glamour pero destinado a mantener el cuerpo a cuerpo con los Red Bull. "Un corte neto con el pasado", según la casa italiana. Es el inicio del camino hacia la reconquista.
Muchas similitudes con el Caterham en ese denominado 'morro de delfín' pero nada que ver con el nuevo McLaren, al que Hamilton calificó como el más 'refinado' que había visto en los últimos años. Así es el 'F2012'. Ajeno al gusto por la estética pero fiel a la ideal que llevan masticando desde hace meses. La apuesta por una agresiva revolución aerodinámica con la que encontrar las cosquillas del todopoderoso Red Bull, guardado bajo llave en esa cámara secreta que custodian Adrian Newey y Christian Horner.
Desde la escudería italiana se vende la idea del cambio respecto al pasado. Para Ferrari supone un "corte neto con el pasado" y está basado en "un nuevo programa muy diferente, que busca ganar y que marca un cambio de mentalidad por parte de toda la escudería". Un nuevo proyecto bajo la batuta director técnico Pat Fry, el toque en el diseño de Nikolas Tombazis y la aportación del veterano ingeniero Rory Byrne, con el OK de Stefano Domenicali. La revolución estética está conseguida, ahora falta ver si encuentra reflejo sobre el asfalto.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2012/02/03/motor/1328260748.html




