
Escuchando al río
Sentada bajo la sombra de un chopo
escuché entonar a las aguas limpias
del río, el eco de una canción que
susurraba el viento cálido, llena de
notas musicales, dulces, angelicales.
Mientras las hojas danzaban al ritmo
de la brisa melosa del amor, yo
observaba el devenir del río , corriente
de ilusión ,donde las almas quedan
sumergidas renovando su pureza
tras cada desamor y tristeza,
dormidas y calladas, inertes,
en espera de una llamada
que las retenga con dulce candor.
Las aguas me recordaban besos,
de moras rojas, de colores dispares
de mariposas , de libélulas copulando,
de abejas obrando recolectando néctar.
Entonces el río se guardó un suspiro,
la brisa dijo mira y ve, entonces tú
estabas en la otra orilla en cuclillas
pegando besos en las piedras que pisé
disimulando amores mordiendo el viento
para que no sintiera que besabas mis andares
Sentada bajo la sombra de un chopo
escuché entonar a las aguas limpias
del río, el eco de una canción que
susurraba el viento cálido, llena de
notas musicales, dulces, angelicales.
Mientras las hojas danzaban al ritmo
de la brisa melosa del amor, yo
observaba el devenir del río , corriente
de ilusión ,donde las almas quedan
sumergidas renovando su pureza
tras cada desamor y tristeza,
dormidas y calladas, inertes,
en espera de una llamada
que las retenga con dulce candor.
Las aguas me recordaban besos,
de moras rojas, de colores dispares
de mariposas , de libélulas copulando,
de abejas obrando recolectando néctar.
Entonces el río se guardó un suspiro,
la brisa dijo mira y ve, entonces tú
estabas en la otra orilla en cuclillas
pegando besos en las piedras que pisé
disimulando amores mordiendo el viento
para que no sintiera que besabas mis andares






