Abro este tema para tratar la vida de los personajes que conformaron la 2ª guerra Mundial. Yo empiezo por
Alberto Speer.
Albert, el segundo de tres hermanos, Hermann y Ernst creció en medio de una familia rica en bienes materiales pero de una pasmosa carencia de afectos. Hijo de arquitectos, descendía de una familia de la alta burguesía. Su abuelo Christian Hommel fue comerciante que hizo fortuna con herramientas.
Ironías de la vida, durante sus estudios de arquitectura (aunque quiso ser médico) se relacionó con judíos aspirantes a arquitectos tales como Raphel Geis, un apasionado lider anti-nazi.
Después de completar sus estudios en 1928, se casó el 28 de agosto de ese año, en oposición a su familia, con Margarete Weber, amiga desde los 15 años y su compañera de toda la vida, de esta unión nació Albert(hijo), Hilde y Margret.
En 1931, varios de sus alumnos le convencieron para que asistiera a una reunión del Partido Nazi, donde quedó hipnotizado por la profunda elocuencia de Adolf Hitler. En pocas semanas se afilió al Partido. De él pasó, por petición del temible Goebbels, a renovar el Ministerio de Propaganda. Goebbels quedó impresionado con su trabajo y le recomendó a Hitler.
Aunque en un principio profesaba las ideas del nazismo, terminó abjurando de tal ideario tras tener noticias del exterminio judío. Al menos realizó maniobras en contra del mismo tal como confesó al propio Hitler en los últimos días de vida. Éste trataba con consideración a Speer, sin embargo Speer lo trataba con cierto grado de desdén y desapego. De hecho, en privado, describía a Hitler como un ser desprovisto de humanidad. Años más tarde diría sobre la personalidad de Hitler:
-" En el pecho de Hitler, en el lugar donde debía existir un corazón , había solo un hueco"-.''
Uno de los primeros encargos después de su ascenso como arquitecto del reich fue el probablemente más conocido de todos sus diseños: la tribuna del Campo Zeppelín, el área de desfiles de Núremberg, que se puede ver “El triunfo de la voluntad”, la obra maestra de la propaganda nazi dirigida por Leni Riefenstahl.
En 1937, Speer proyectó el Pabellón alemán de la Exposición Internacional de 1937 en París. Su diseño pretendía representar una defensa sólida contra los embates del comunismo, aunque ambos pabellones fueron galardonados con medallas de oro por sus diseños.
En 1942, Speer perdía a su hermano Ernst durante la Batalla de Stalingrado. Creador de la cancillería, lugar de trabajo de Hitler, fue destruida por los soviéticos en su obstinado afán de destruir todo aquello que hediese a Hitler. En 1997 se encontraron en la zona cuatro cadáveres correspondientes a soldados del control de accesos al bunker. Uno de ellos aún tenía anotado en su diario el consejo de Speer de que abandonara Berlín de inmediato haciéndose pasar por soldado marítimo o pro-comunista.
Del resto de los edificios planeados para Berlín, casi ninguno llegó a construirse. El concepto general era reorganizar Berlín a lo largo de un bulevar central de cinco kilómetros. En el extremo norte, Speer pensó en un edificio con una enorme cúpula, inspirado por la Basílica de San Pedro de Roma. El tamaño de la cúpula lo haría poco práctica: más de 200 m de alto y casi 250 m de diámetro, dieciséis veces más grande que la cúpula de San Pedro. En el extremo sur del bulevar habría un Arco semejante al Arco del Triunfo de París, aunque asimismo mucho más grande: 120 m de alto. El Arco del Triunfo habría cabido en su vano. El comienzo de la Segunda Guerra Mundial llevó al abandono de estos proyectos.
Durante su tarea de reconstrucción de Berlín, Speer fue presuntamente responsable de la deportación forzada de judíos, expulsándolos de sus casas para hacer sitio para sus grandiosos planes, y del realojo forzado de ciudadanos alemanes afectados por estas obras. También estuvo presente en la Conferencia de Poznań en 1943, aunque parece que la abandonó pronto.
En el Juicio de Nuremberg, la acusación presentó como prueba una fotografía de Speer en una visita al campo de concentración de Mauthausen, donde aparece claramente rodeado de prisioneros demacrados. La acusación afirmaba que esto probaba que Speer era consciente del Holocausto. Speer se defendió diciendo que sólo se trataba de una visita para gente influyente al campo de concentración y en ningún momento llegaron a sospechar los cometidos más infames del mismo. Quien no quiere ver, no ve aunque tenga los monos en su cara.
Admitió que era consciente de la existencia de Auschwitz y de que ahí estaban ocurriendo muchas muertes. Por ello, evitó intencionadamente visitar el campo o conseguir más detalles de lo que ocurría en realidad.
Es muy probable que Hitler viera reflejado en Speer al artista fustrado de juventud que vivía en él.
Después de que el Ministro de Armamentos y Producción Bélica Fritz Todt fuera asesinado en un atentado aéreo en 1942, Hitler le nombró su sucesor.
Speer trabajó con diligencia para incrementar la producción bélica, utilizando en ocasiones el trabajo esclavo, aunque cada vez era más claro que Alemania se enfrentaba a una derrota inminente. Intentó concentrar, sin éxito, toda la economía alemana en el esfuerzo bélico, pero la política del Partido y el círculo de allegados a Hitler se lo impidió, lo que influyó directamente en el desenlace de la guerra.
Vinculado al complot del 20 de julio de 1944, se le consideró el organizador de una conspiración fracasada contra Hitler, y era el reverso del Hitler, Göering y Himmler. Se encontró su nombre en la lista de miembros de un posible gobierno post-Hitler, elaborada por los conspiradores del 20 de julio. Sin embargo, la lista añadía la anotación “si fuese posible” junto a su nombre, lo que el propio Speer cree que le salvó la vida. Según su relato, Speer incluso planeó un intento de asesinato por gasificación de Hitler en 1945.
A pesar de todo ello, Hitler, extrañamente le continuó considerando digno de confianza. Sin embargo, Speer, con un riesgo considerable para su propia vida, evito la realización de la política de tierra quemada deseada por Hitler, tanto en los territorios ocupados como en el suelo alemán, y en alianza con el general Gotthard Heinrici ordenó a las tropas del frente oriental que desobedecieran las órdenes de Hitler, se retiraran al frente americano y se rindieran allí, en lugar del intento suicida de romper el bloqueo con el que el ejército soviético sometía a Berlín.








