Lo que más me llamó la atención fué cuando visitamos el
Atomium (un atomo agrandado una infinidad de veces y convertido en un Mirador de la ciudad de Bruselas) Por supuesto que subimos hasta lo mas alto y disfrutamos de sus maravillosas vistas (Y eso que yo tengo Vertigo..... pero lo superé)
Con sus 9 átomos aumentados nada menos que 150 billones de veces, sus 102 metros de altura y sus 2.400 toneladas de peso.
Construido con motivo de la Exposición Universal de 1958, fueron necesarios 15.000 trabajadores durante tres años para finalizar el monumento.
Se encuentra a las afueras de la ciudad, en el barrio de Heizel, dentro del Bruparck, y junto al estadio de fútbol y al parque Mini-Europe, que alberga representaciones en miniatura, en proporción de 25/1, de los símbolos más característicos del continente.
La entrada al Atomium no es barata pero siempre merece la pena adentrarse en este monumento, subir (en ascensor) hasta el átomo más elevado y disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad.
La comodidad es total ya que el descenso se efectúa mediante escaleras mecánicas y, a menudo, algunos de los átomos se convierten en salas de exposición.
Otra de las cosas que más nos llamó la atención es su "Plaza Mayor" (La Grote Markt)
No hay que dejar de ver su famosisimo manneken-pis (fuente de un niño meando)
¿Sabiais que tambien existe otra fuente de una niña que está meando?
El viaje continuó a los dos dias hacia otra ciudad que ya os iré mostrando.......................