Templo tiento en profecía,
yermos campos
(alegre, joven, vital, vida)
olivares de Andalucia,
sin bandera ni bastión,
letra esgrime como arma
(letra sin recuerdos es tabula rasa)
(tabula rasada)
trascribiendo en posía.
Poesía por bandera,
entre capas y capotes,
tricornios, estoques,
en la furia de un alarde
describiste
la pérdida del segundo
(volapié enmudecido)
a las cinco de la tarde
orquestandolo en fraciones.
Trueno espanta
(eco inanimado llanta)
rasga el aire,
surca el tiempo,
alma inanimada,
(anima emplomada)
(saeta mercenaria)
Parca pluma
(plumadas Parcas)
yace poesía,
triste poesía.
Asaltan sables,
metralletas,
triste canción de guerra,
en tu España añorada,
en nubarrones enmarañada,
de pendones rojos, lilas, rojos, amarillos
iletrados por las armas
(letanía que letra espanta)
Rosas y Rosales,
yermos campos,
olivares,
guiadas reses,
lidiadas reses,
caporales,
blancas paredes que granan
(en ecos ametralladas)
blancas hojas letradas
(de autores ausentadas)
muda amanece Granada,
sangrando por sus entrañas.
¿QUE TIENE EL AGUA DEL RIO?
¿Qué tiene el agua del río
esta tarde tan sentida
que parece que mirando
al claro cielo suspira?
Cielo chico y tembloroso,
viejo espejo de las vidas
¿qué romance vas cantando
entre los lirios cautiva?
¿Te has enamorado acaso,
al pensar que eres tú misma
las nubes blancas del cielo
y el verdor de la campiña?
¿Piensas que tus ondas claras,
eterna leyenda lírica,
son llantos de tus entrañas
en vez de profundas risas?
Agua mansa. Cementerio de las mimbres carcomidas
que os pone epitafios,
incensarios de algas vivas.
Azul sendero de ranas,
flautas verdes de tus linfas.
Ahora sobre el cielo,
alma honda y dormecida
¿qué tienes en el remanso
donde te paras tranquila,
monstrándonos la alameda
con nieblas de aparecida?
¿Qué tienes en tus corrientes,
transparente maravilla,
que te llenas de burbujas,
bocas por las que suspiras?
Acaso pasas soñando
algo que el hombre no olvida.
Acaso nos vayas dando,
al pasar, tu despedida,
porque lenta vas pasando
con unas gotas distintas.
¡Qué suspiros se te escapan
bajo la tarde tranquila,
a la par que ruiseñores
entre los álamos trinan
y el sol amarillo y viejo
en el monte se reclina!
¡Cómo sientes la llegada
de la noche, que es tu amiga;
cómo esperas a la luna
que te embruja y acaricia!
Agua santa del remanso,
con qué tristezas caminas.
Se diría que eres mártir
de una gran melancolía,
agua fría de este río
que en la vega va sin prisa.
Si Dios te da corazón,
de fijo que no podrías
estancarte en los remansos,
agua dulce de la umbría.
Quisiera por tu camino
irme a la ventura un día.
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.
Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.
La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.
¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?
¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?
¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?
¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?
¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.
Dom Mar 09, 2008 9:09 pm
mj
Registrado: 26 Ene 2008
Mensajes: 825
SI MIS MANOS PUDIERAN DESHOJAR
Yo pronuncia tu nombre
en las noches oscuras
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.
Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.
¿Te querré como esntonces
alguna vez?
¿Qué culpa tiene mi corazón?
Si la niebra se esfuma.
¿ qué otra pasión me espera?
¿ Será tranquila y pura?
¡¡SI MIS DEDOS PUEDIERAN
DESHOJAR A LA LUNA!!