Agresión por miedo
La agresión Por miedo aparece cuando el gato se expone a un estímulo miedoso, especialmente cuando no existe oportunidad para que huya. Cuanto más amenazante (para el gato) es el estímulo, tanto más se intensifica la respuesta de miedo. La agresión por miedo se puede manifestar cuando un gato es amenazado, cuando es castigado o incluso cuando se le acerca alguien (especialmente si está confinado en cierto modo). A la agresión por miedo a veces se le conoce con la denominación de agresión defensiva.
El castigo inoportuno es una de las causas más frecuentes de la agresión por miedo. Otra causa es la socialización insuficiente. Tampoco es raro que la agresión por miedo pueda ser recompensada indebidamente si el dueño responde a la agresión por miedo hablando apaciblemente al animal de compañía para intentar tranquilizarlo. La agresión también puede ser reforzada si el estímulo correspondiente a la respuesta de miedo se aleja cuando el gato se comporta de modo agresivo.
Otro factor importante que determina el umbral de la respuesta de miedo es la constitución genética del gato, existiendo a este respecto una variación considerable en la población felina. Algunos gatos necesitan un estímulo muy intenso para que sea educida la respuesta, mientras que otros se vuelven muy ansiosos en respuesta a estímulos ligeros tales como alguna cosa que se cae o algunos sonidos que sólo son el insólito mordisco mínimo.
Diagnóstico y pronóstico
La agresión por miedo se caracteriza por diversas expresiones faciales y actitudes corporales.
El gato generalmente manifiesta una mezcla de la conducta defensiva (orejas dirigidas hacia atrás, cuerpo arqueado, erizamiento del pelo, refunfuño, zarpazo, mordedura y arañazo). También suele haber dilatación pupilar.
Los signos defensivos incluyen:
• Siseo, bufido, refunfuño.
• Dientes mostrados.
• Orejas agachadas hacia atrás.
• Posición corporal agachada, cuerpo abajado, extremidades plegadas debajo del cuerpo, marcha lateral, cola escondida.
El pronóstico de la agresión por miedo depende de varios factores. Si el problema aparece por primera vez en la edad adulta, es de corta duración y es benigno, y el gato puede ser protegido de los estímulos que evocan el miedo durante el tratamiento, el pronóstico es favorable. El dueño siempre está en peligro manipulando a un gato, con agresión por miedo por lo que debe ser asesorado en conformidad. El gato puede atacar al dueño por causa de alguna cosa que se encuentra junto a este último que educe una respuesta de miedo o puede atacarle debido a una agresión .desviada cuando tiene miedo de un estímulo algo diferente.
Los factores que indican un pronóstico favorable incluyen:
• Problema de duración corta.
• Comienzo en la edad adulta.
• Todos los estímulos que educen el miedo están perfectamente definidos.
• La exposición a los estímulos que educen el miedo se puede controlar.
• Se puede proteger al gato de la exposición a un estímulo intenso.
• El umbral de las respuestas de miedo es relativamente elevado.
El dueño es capaz de controlar al gato con motivo de las sesiones de adiestramiento.
Tratamiento
La agresión por miedo se trata más convenientemente con las técnicas de la exposición gradual que implican la habituación, la desensibilización y el condicionamiento inverso. La inundación puede ser eficaz cuando el miedo es ligero o cuando se pueden controlar perfectamente tanto el gato como el estímulo. La identificación y la intervención precoces conducen a las curaciones más eficaces.
TRATAMIENTO DE LA AGRESIÓN FELINA POR MIEDO
Pasos
Comentarios
Identificar los estímulos pavorosos
Identificar todos los estímulos que educan miedo y el umbral (intensidad o distancia) en el que se manifiesta el miedo. Durante el tratamiento es uimpotante que el gato esté aislado de cualquier cosa que pudiese causar ansiedad o miedo
Desensibilización y condicionamiento inverso-
Si el umbral del miedo es un hombre que está a una distancia de 3 metros del gato, el hombre debe ser visible pero debe estar más lejos que aquel cuando se inician los ejercicios de desensibilización. El dueño ofrece una recompensa cuando el gato no tene miedo. Muy gradualmente, el hombre se acerca cada vez más. Para el control, puede ser útil usar un dogal o una jaula para transporte de animales de compañía (solamente si ésta no provoca más ansiedad). Esta operación no se debe realizar con prisas.
Inundación
Usarla sólo cuando la respuesta de miedo es ligera
Se Introduce el gato en una jaula en una habitación con la persona que desencadena la respuesta de miedo hasta que hayan cesado todos los signos de miedo o de agresión. La exposición continúa hasta que el gato se habitúa.
El alimento se puede usar para acelerar el adiestramiento de exposición, pero sólo se debe dar cuando ya no existe signo alguno de miedo o de agresión
El miedo puede empeorar si la persona se va antes de que hayan cesado los signos de miedo o de agresión
Terapia farmacológica
La terapia farmacológica a veces es necesaria. Agentes de prescripción tales como las benzodiazepinas, la buspirona y los antidepresivos tricíclicos, pueden ser útiles para reducir el miedo y la ansiedad a un nivel que sea lo suficiente bajo como para permitir iniciar la modificación conductual
Prevención
Se debe aconsejar a los dueños que adopten un gatito a las 7 semanas de edad procedente de una situación familiar que le haya proporcionado una cantidad suficiente de manipulación y de interacción amables. En la mayoría de los casos, la agresión por miedo se puede prevenir animando a los dueños para que socialicen convenientemente a sus gatos. La elección de un gatito amigablemente sociable también puede ser sumamente útil, ya que es posible que los gatitos que manifiestan miedo y agresividad sean muy difíciles de socializar. Los veterinarios deben instruir a los dueños con respecto a los conceptos de socialización y de evolución conductual y con respecto a cómo prevenir tales problemas.
Ejemplos modelo
1er Modelo
Brenda era una gata doméstica de pelo largo castrada de 5 años que había sido adoptada por su dueña cuando tenía 8 semanas procedente de un correligionario amigo. La mujer vivía sola y tenía pocas visitas, la mayoría de las cuales eran mujeres o niños. La gata era juguetona y estaba segura de sí misma en la casa a solas con su dueña, pero se ponía nerviosa y generalmente se escondía cuando entraba una visita en la casa, especialmente cuando el visitante era un hombre. Hacía poco tiempo que la dueña había empezado una relación con un hombre llamado Ralph al que conoció en el trabajo. Estaba desconcertada por el hecho de que Brenda no hubiese aceptado a su nuevo amigo. Para intentar facilitar la relación, animó a Ralph para que intentase coger al gato durante cada visita y le diese un obsequio de alimento. Cada vez que hacía esto, Brenda se alborotaba mucho, siseaba, refunfuñaba, sacudía sus extremidades y de vez en cuando mordía para que la dejasen en libertad. En vez de mejorar, la conducta de Brenda empeoraba. La gata se ponía más nerviosa cerca de Ralph y muchas veces le siseaba cuando venía de visita.
Se dijo a la dueña que, si bien sus intenciones eran buenas, había intentado demasiado pronto fomentar una relación entre la gata y su nuevo amigo, Para que Brenda se inquietase menos, se dijo a Ralph que entrase sin hacer ruido, que se mantuviese a distancia de la gata, que evitase el contacto visual y que no se aproximase a la gata cuando 61 estuviese en el apartamento. Se dieron instrucciones a Ralph para que, siempre que la gata se arriesgase a no esconderse, se lanzase casualmente hacía ella un trozo de un alimento muy sabroso sin mirarla directamente o sin tocarla. Al principio, Brenda no hacía caso de los obsequios, por lo que se retiró el alimento unas 8‑12 horas antes de sus visitas con el fin de aumentar su apetito. Después de una semana, la gata estaba comiendo el alimento que le era lanzado, por lo que se dieron instrucciones a Ralph para que lanzase el alimento de modo que cayese al suelo cada vez más cerca de sí. Dos o tres semanas después, la gata estaba dispuesta acoger el alimento de su mano. A continuación se ofreció el alimento en el sofá cerca de Ralph y después más cerca de él. Por medio de tentativas posteriores, Ralph se fue acercando, fue extendiendo gradualmente la mano sin alimento más cerca de Brenda hasta que fue capaz de acariciar suavemente a la gata cuando le daba de comer. Este último paso duró unos 5 meses.
2º Modelo
Elaine y Jerry vivían en una mansión con su gato Cosmo. Cuando los niños hubieron crecido y se marcharon de la casa, Elaine y Jerry decidieron acoger a un huésped. A pesar de que el huésped, cuyo nombre era George, vivía en el sótano acabado, compartía las instalaciones de la cocina con Elaine y Jerry. Si George entraba en la cocina cuando Cosmo estaba presente, el gato retrocedía con miedo a un rincón y empezaba a sisear. Si George se le acercaba, Cosmo embestía y manoteaba con una pata. Los intentos de George para hablar de modo tranquilizador a Cosmo o para ofrecerle alimento no consiguieron nada sino que aumentaron el miedo y las amenazas de Cosmo
Cosmo tenía una jaula de alambre abierta que se usaba paya viajar y en la que era introducido cuando subía el huésped. Se dieron instrucciones a Elaine y a Jerry para que introdujesen a Cosmo en la jaula cerca de la mesa de la cocina y para que hiciesen subir a George después del almuerzo para pasar unas cuantas horas en la cocina junto con Elaine, Jerry y Cosmo. Cosmo tenía que ser ignorado y, cuando no existiese miedo o ansiedad aparentes, se tenía que poner lajaula más cerca de la mesa. Después de 1 hora, Cosmo todavía estaba ansioso y tenía miedo siempre que George se levantaba o caminaba en dirección al gato. Después de 2 horas, Cosmo ya manifestó ansiedad, pero los dueños decidieron visitarlo una noche, y pidieron un fármaco antiansiedad para posteriores sesiones de coeducación. Como quiera que en ocasiones anteriores (por ej., en las visitas veterinarias) se había usado con éxito el alprazolam (0,125 mg/gato PO), se administró de nuevo.
La tarde siguiente, George fue invitado para almorzar y para tomar unas copas. No se dio de comer a Cosmo durante todo el día y le fue administrado el alprazolam 1 hora antes de que llegase George. Se colocó la jaula a una distancia de la mesa de aproximadamente 1 metro y, después de 30 minutos aproximadamente, Cosmo ya no manifestó más ansiedad. En el transcurso de la tarde, la jaula fue situada cada vez más cerca de George de modo después d ‑e 2 horas la jaula estaba situada a los pies de George. En este momento George lanzó al interior de la jaula unos cuantos obsequios para gatos que Cosmo comió de buena gana. En las sesiones siguientes se repitieron las técnicas de exposición sin administrar alprazolam y durante la cuarta sesión se sacó a Cosmo de la jaula. Cosmo se comió su almuerzo y no manifestó miedo alguno aunque George saliese de la habitación y volviese a entrar. Se advirtió a George que ofreciese a Cosmo obsequios para gatos pero que no se acercase a él y, después de unas cuantas más, Cosmo se acercó a George y cogió los obsequios de su mano.