En algún momento de nuestra vida habremos roto un vaso de plástico (esos de usar Y tirar que comparten hábitat con los ganchitos).
Si os fijáis siempre se rompen verticalmente haciendo un corte por donde se sale la bebida. Bien, esto es por dos cosas. Porque el vaso es un cilindro y hacemos fuerzas de compresión radiales (usease, lo estrujamos). Pero más importante es el método de fabricación del vaso.
Para hacer el vaso cogen una lamina de plástico y presionan con un molde estirando el plástico aun caliente y dándole la forma de vaso. Pero a nivel molecular, lo que ha pasado es que las fibras poliméricas se han reordenado preferentemente de manera vertical. Esto lo solemos llamar anisotropía elástica (porque parece que así sabes más, jeje). Y como hemos dicho se produce por una preferencia en la distribución de las fibras segun una dirección.
Bien, para ver esto mejor, un ejemplo (que me ha costado mucho de encontrar, no se me ocurría ninguno, se ve que estoy espeso) imaginemos que cogemos unos 100 pelos de 50 cm de largo. Los colocamos todos en una dirección luego los mojamos con agua con azúcar disuelto (o cocacola) para que quede pringoso y esperamos que se seque. De esta manera tendremos una especie de cuerda.
Bien si estiramos longitudinalmente la cuerda no la romperemos ni a la de tres porque para romperla tendríamos que romper los 100 pelos. Sin embargo si intentamos separar los pelos la fuerza que tendremos que hacer es mucho más pequeña ya que sólo tendremos que vencer la fuerza del adhesivo (en este caso agua pringosa, o cocacola).
Con el vaso pasa lo mismo. Si queremos traccionar verticalmente, cuesta bastante porque tendríamos que romper las cadenas poliméricas, y los enlaces entre átomos son difíciles de vencer. Mucho más que los débiles enlaces entra moléculas que son las que unen las fibras entre si.
La cocacola haría el papel de enlace entre moléculas y los pelos serian las fibras. La madera seria otro material anisotrópico.
Fuente de información; blog de la ciencia y la tecnología




