Hace años asistí a una sesión de mentalismo, en la que la hipnosis era parte importante, se trataba de regresión.
La regresión, en estado hipnótico, consiste en hacer regresar a la persona a situaciones anteriores a la actual sin que, aparentemente, el hipnotizador pueda influir en los sentimientos del hipnotizado. Era en un teatro, con participantes elegidos al azar.
No fui participante, fui testigo, y lo que ví no me agradó.
Todo iba bien hasta que los pocos que quedaron (de una docena de elegidos entre el público), regresaron al estado fetal.
Hubo uno que dijo lo que sentía por los deseos abortivos de su madre, estando en su vientre, de poner los pelos de punta (tuve pesadillas durante días).
Hubo otro, uno de los que aguantaron más allá del estado fetal, hombre, que "regresó" hasta la edad media describiendo su vida como mujer en aquella época, las descripciones eran tan detalladas que te costaba creer que fuese una invención.
Nunca sabré si aquello fue real, o un montaje, pero la experiencia me sirvió para que mi vida, o mis vidas, sean exclusivamente mías.
No, no me dejaría hipnotizar con tanta alegría (el día que la hipnosis esté demostrada como una ciencia con datos demostrables, quizá, con lo que he contado y presenciado en primera persona.... NO).







