La presencia del hombre prehistórico en Ceuta aparece atestiguada por hallazgos esporádicos de instrumental lítico (silex, arenisca y cuarzita) de la época del Neolítico recuperados en la cuenca del arroyo del Tarajal, monte Hacho, playa Benítez y Benzú.
La excavación de la Cabililla de Benzú muestra un hábitat humano que contaba con utillajes líticos idénticos a los hallados al otro lado del Estrecho. Los arqueólogos han datado una cronología que va entre los 100.000 y los 250.000 años de antigüedad, por lo que parece que nos encontramos ante los primeros viajeros intercontinentales entre África y Europa.
FENICIOS Y CARTAGINESES (Siglos VAC. / I AC.)
Ceuta ya era mencionada en la antigüedad en la leyenda de la Columnas de Hércules, en la cuál, el mítico héroe, para conmemorar la separación de Europa y África, erigió en el Estrecho de Gibraltar dos columnas: Una en la orilla europea, identificada con Gibraltar, y otra la africana, denominada Abila e identificada con el monte Hacho.
La hipótesis de la existencia de un asentamiento fenicio o púnico en Ceuta carece hasta el momento de confirmación. No obstante, en la ensenada de Benzú han sido recuperadas ánforas datadas entre los siglos V y II AC., existiendo indicios de la utilización de dicha ensenada como lugar de fondeadero y aguada.
ROMA (Siglo I AC. / Año 429 DC.)
Las escasas fuentes escritas existentes se refieren a Ceuta como Abyla, o como Septem Frates, las siete colinas que forman la Almina, topónimo del cual deriva el nombre actual de Ceuta.
En la zona del Istmo, se encontraron hallazgos arqueológicos de una factoría de salazón de pescados de tiempos de Juba II (25 AC. / 23 DC.), noble de origen real, educado en Roma y situado al frente del reino de Mauritania por Augusto.
Las capturas de pescado eran obtenidas mediante la técnica de la almadraba, presente todavía en Ceuta, que se utilizaba en determinadas épocas del año, coincidiendo con el paso estacional por el Estrecho de Gibraltar de distintas especias que pasan del Atlántico al Mediterráneo y viceversa para frezar. En esta factoría se elaboraba la conocida salsamenta romana, conserva basada en el empleo de la sal que eran exportadas en ánforas a todo el Imperio y que constituyó la base de la economía de la Ceuta romana.
En el siglo II DC. se produjo una ampliación de la factoría de salazones que acabó por ocupar la totalidad del Istmo con cinco conjuntos de piletas de salazón, así como instalaciones para limpieza del pescado, almacenes de ánforas, etc.
De mediados del siglo III DC. destaca un sarcófago de mármol, con representación de las cuatro estaciones, llegado a Ceuta desde Roma.
(Sarcófago Romano, museo de Ceuta)
ISLAM (Año 711 / 1.415)
En el 711 DC. el conde D. Julián, gobernador visigodo o bizantino de Septem, ante la superioridad de los ejércitos árabes, facilita a estos información, colaborando en las razzias previas y proporcionando embarcaciones para el transporte de tropas que permita a los árabes el dominio de la Península Ibérica.
En el 740 se registra un violenta rebelión bereber contra el poder árabe. El ejército enviado por Damasco para sofocar la revuelta fuer derrotado y los supervivientes buscaron refugio en Ceuta. durante un aó, las tropas permanecieron acantonadas en el interior de la ciudad y sitiadas por los bereberes. Al-andalus envió ayuda, siendo evacuados con rumbo a la Península. La ciudad quedó a merced de los bereberes que la arrasaron, tomando como esclavos a sus habitantes, lo que dio inicio a un periodo de abandono.
En el siglo IX, Maykan o Medyekes, lider de los medyekeses, una tribu del valle del río Martil, repobló y reconstruyó Ceuta, conviertiéndola en un enclave corsario, iniciandose con él la dinastía gobernante de los Banu Isam, que ejercieron el poder con gran autoridad.
PORTUGAL (Año 1.415 / 1.640)
A comienzos del siglo XV, el rey D. Juan I comienza a realizar la expansión de Portugal más allá de los mares. Ceuta en aquella época era una ciudad rica y próspera; principal puerto del Estrecho durante siglos y relativamente cercana a las costas portuguesas.
La conquista de Ceuta fue una empresa meditada, largamente preparada y llevada a cabo con extremo sigilo. Con la unión de la corona castellana y portuguesa Ceuta pasó a manos de la corona hispánica, posteriormente cuando Portugal se separó de España, los ceuties votaron en referendum seguir unidos a España.
ESPAÑA (DESDE 1.640)
La incorporación de Ceuta a la Corona Castellana será muy bien acogida desde Madrid, recibiendo los títulos de Siempre Noble y Leal. La ciudad elevó manifiestos y peticiones a las Cortes, que vieron su fruto en 1.656, con la concesión del título de Fidelísima, cerrándose así el reconocimiento de todos los fueros, privilegios, usos y costumbres de instituciones y habitantes. En 1.668, el Tratado de Paz y Amistad reconoció de derecho lo que ya era de hecho: La españolidad de Ceuta.
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