
Esperemos que este garaje de ensueño – al menos para mí – pueda seguir en su sitio por muchos años. La instalación ha ganado el premio de diseño de la publicación Architectural Digest, no es para menos. El Ferrari es la principal atracción del espacio, pero no podemos dejar a un lado la ambientación minimalista o la televisión LCD que puede deslizarse por la pared. Una rampa hidráulica eleva la parte delantera del coche para que pueda salir a la calle sin tener que encender el doce cilindros.

Las paredes están hechas de materiales reciclados y la instalación ha sido dotada de paneles solares y una estación de recarga de alta intensidad para vehículos eléctricos. Puede que esté pensado en comprarse un Tesla Roadster. Schubert sólo usa su Ferrari los domingos, temprano. En esos momentos las colinas están desiertas y puede disfrutar de su precioso superdeportivo.












