Tracción Integral
En automóviles convencionales que no suelen circular fuera de carretera no es un objetivo primordial, pero hay situaciones en las que se hace necesario disponer de este tipo de tracción, veamos los pros y los contras:
- Aporta prestaciones para circular fuera carretera, un sistema de tracción conectable es suficiente.
- Mejora las capacidades de tracción y el paso por curva, especialmente sobre firmes deslizantes, en este caso se hace necesario un sistema de funcionamiento permanente o cuya conexión sea automática e instantánea.
- El reparto de la tracción sobre 4 ruedas en lugar de 2 da lugar a un incremento de la capacidad total de tracción.
- Muchas de las marcas y modelos de automóviles actuales disponen de vehículos con tracción integral, realmente nos debemos plantear si necesitamos este tipo de tracción.
- Cuando circulamos por zonas en que las inclemencias del tiempo son mayoritariamente de invierno, con lluvia, nieve, carreteras deslizantes, es mucho mejor circular con un vehiculo de estas características.
- La transmisión integral nos hará aumentar el peso de nuestro vehículo y el consumo debido al peso añadido del sistema de tracción integral que puede oscilar entre 50 y 100 Kg. , perjudicando las prestaciones e incrementando el coste de fabricación aumentado también el precio de venta con respecto al mismo modelo en dos ruedas motrices.
- Los vehículos con tracción integral hay que conducirlos con la misma prudencia que conducimos un coche convencional, cuando hay nieve o hielo la ventaja que tenemos es que traccionamos con todas las ruedas pero el hielo es especialmente delicado con la inercia de los pesos y el desplazamiento de masas.
- Si tenemos que bajar un puerto de montaña nevado habrá que circular con una velocidad reducida para que nos mantenga el vehículo a poca velocidad, sin brusquedades, acelerando muy suavemente y frenar con mucho tacto.



