No es una canción de desamor al uso. Habla de dos amantes… dos amantes que, sin ser ancianos, han logrado mantener un amor durante mucho tiempo, pero sin dejar pasar por alto que no es mas que eso: un amor de amantes:
“Por supuesto tuvimos tormentas
Veinte años de amor es el amor loco
Mil veces cogiste tu equipaje
Mil veces yo levanté el vuelo
Y cada mueble se acuerda
En esta habitación sin cuna
De los estallidos de las viejas tempestades
Ya nada se parecía a nada
Tu habías perdido el gusto del agua
Y yo el de la conquista…”
“…Dans cette chambre sans berceau”… En esta habitación sin cuna. Aquí hace mención a una relación de la que no se buscó ni hubo producto, tan solo amarse por amarse.
En esta parte de la canción se aprecia como, y aunque hay amor, se han de admitir cosas que, por extraño que parezca, fuera como si entrara dentro del derecho a amarse furtivamente:
“…Yo sé todos tus sortilegio.
Tu sabes todos mis hechizos
Tu me has conservado de trampa en trampa
Yo te he perdido de tiempo en tiempo
Por supuesto tuviste algunos amantes
Era necesario pasar el tiempo
Es preciso que el cuerpo exulte
Y finalmente finalmente
Fue necesario bastante talento
Para ser viejos sin ser adultos.
Oh mi amor
Mi dulce mi tierno mi maravilloso amor
Del alba clara hasta el final del dí
Yo te amo aún tu sabes yo te amo.”
“…Bien sûr tu pris quelques amants
Il fallait bien passer le temps
Il faut bien que le corps exulte”
“No me importa que hayas tenido otros amantes, lo entiendo como necesario para lo nuestro”
Y es que no hay nada peor para el amor que la rutina y el aburrimiento
“…Et plus le temps nous fait cortège
Et plus le temps nous fait tourment
Mais n'est-ce pas le pire piège
Que vivre en paix pour des amants
Bien sûr tu pleures un peu moins tôt
Je me déchire un peu plus tard
Nous protégeons moins nos mystères
On laisse moins faire le hasard
On se méfie du fil de l'eau
Mais c'est toujours la tendre guerre”
“Y cuanto más cortejo nos hace el tiempo, más nos atormentamos, pues no hay peor trampa para unos amantes que vivir en paz, pues cada vez más, tu tardas menos en llorar y yo más en desgarrarme. Nos descuidamos y, así, protegemos menos nuestros misterios y dejamos actuar menos al azar.”















