Yanco era un perrito de dos años y medio, cruce Mastín con Pastor Alemán.
Estábamos unos compañeros de trabajo haciendo unas maniobras y lo vimos, una de mis compañeras lo llevó a la protectora a ver si encontraba familia. Yo llamé para reservarlo porque una semana después firmaba la hipoteca de mi casa, a lo que la protectora me dijo que no se hacían reservas, así que tuve suerte concerté cita y me la dieron para el mismo día que firmaba mi hipoteca y cuando llegué allí estaba esa preciosidad, era bueno, cariñoso, no os podéis imaginar cómo se puso cuando me vio, parecía que me había reconocido, se puso a correr como loco y no dejaba de dar besos.
Me lo llevé a casa y allí fue feliz durante un año, le teníamos una torba de comida puesta y no sabíamos lo de la torsión de estómago para mi desgracia.
Un día volvíamos mi marido y yo del trabajo, cuando llegamos se nos acercó como todos los días, pero yo estaba mal había caído en depresión por el trabajo, lo aparté y me eché en la cama, cuando al cabo de un rato mi marido me dijo las palabras más duras que me han dicho nunca "Cariño despierta, Yanco ha muerto", no me lo creía, se me saltaron las lágrimas ¿cómo ha pasado?, salí corriendo en su busca y ahí estaba él, tirado en el suelo parecía que estaba dormido, me harté de llorar, lo llevamos a la veterinaria y nos dijo que seguramente se había pegao el lote de comer y había estado haciendo deporte, era torsión de estómago, estaba destrozada sobre todo después de saber esto porque seguramente el pobre se me acercó para despedirse y no se lo permití eso no me lo perdonaré en mi vida, era mi niño pequeñito.
Por qué me tuvo que pasar, estaba super encariñada con él, si estaba mal eso me empeoró.
Mi familia me dijo que por lo menos vivió un año feliz, con techo, comida y agua, además estaba con dos perras más, que había sido bastante feliz desde que lo cogí hasta el final de sus días.
Yanco siempre tendrás un hueco en mi corazón.
Lo bueno de todo esto es que después de eso fui en busca de una perrita que tenía tres meses y estaba abandonada, así que por lo menos he podido adoptar a más nenes, ahora tengo 4 perritas preciosas todas son abandonadas y tres gatos también abandonados.
Os recomiendo que si habéis tenido animales que se han ido y podéis ocupar su lugar por otro abandonado es una buena obra y eso no quiere decir que te olvides del que tenías, yo nunca olvidaré a mi Yanco, siempre estará conmigo.


